El judío americano infeliz? Respuesta al Economist.

UNHAPPY JEW

Fuente: Economist (2015)

Magistral respuesta a través de la red social Facebook del Economista Costarricense Eli Feinzaig a un interesante planteamiento realizado por el Economista también Costarricense Roy Jiménez, el cual reproducimos tal cual fue planteado, el artículo original del cual se debate se puede seguir en el siguiente link del sitio web “Economist”.

Roy Jimenez Oreamuno

Estimado Eli le tengo una consulta/duda. Porque el estadounidense de religión judía castiga con el voto castigo a las administraciones estadounidense que tenga roces o algún problema con Israel. ¿No logran separar su ciudadanía estadounidense con su estrecho lazo con el Estado de Israel?.
A ver si me explicas para lograr entender un poco mas.
Saludos

Este es un momento infeliz para los judíos estadounidenses, y que es inusual. Ninguna otra comunidad judía es tan visible y exitosa fuera de Israel. Muchos se sienten obligados a ahora elegir entre lealtades en competencia. Los Judios rara vez han tenido que elegir entre su identidad estadounidense y su identidad judía: que ha sido uno de los secretos del éxito de Estados Unidos. Ellos no quieren empezar ahora
Un bloque de votantes tradicionalmente demócrata preocupados por Barack Obama e Israel.

Réplica de Eli Feinzaig

  1. La pregunta es capciosa, Roy, en el sentido de la segunda acepción del término en el diccionario de la RAE: “Dicho de una pregunta, de una argumentación, de una sugerencia, etc.: Que se hacen para arrancar al contrincante o interlocutor una respuesta que pueda comprometerlo, o que favorezca propósitos de quien las formula.” Pero como se que esa no fue tu intención, y que te mueve un genuino afán de comprender, le entro con gusto.
  2. La pregunta es injusta. ¿Acaso cuestionamos el patriotismo de un católico conservador (tico o gringo, da igual) que castiga con su voto las ofertas políticas que van en contra de las posiciones o intereses del Vaticano en materia de Estado laico, aborto, matrimonio igualitario, o FIV? No. No lo hacemos. Simplemente decimos que es un tico (o gringo) conservador. Pero si el judío castiga con su voto a quien compromete la seguridad o los intereses de Israel , entonces resulta aparentemente –pero erróneamente – válido cuestionar su nivel de compromiso con el país donde es ciudadano. Los Irish-American son conocidos por votar en Estados Unidos por los candidatos o partidos cuya política hacia Irlanda vaya acorde con su propia visón de mundo. Igual hacen los Muslim-Americans, los Polish-Americans, los Latinos e Hispanos, etc., y a ninguno de ellos se le cuestiona su lealtad hacia Estados Unidos. La primera respuesta es, entonces, que el judío norteamericano que así lo desea, castiga con su voto a quien se le pegue la gana porque está en libertad de hacerlo. Porque ejerce el más sagrado de sus derechos: la libertad individual. Y por ello no debería de tener que darle explicaciones a nadie.
  3. La pregunta no tiene asidero en la realidad. Estadísticamente hablando, la población judía norteamericana es abrumadoramente Demócrata (es decir, del Democratic Party). El mismo artículo de The Economist que enlazás menciona algunas cifras. Históricamente, desde 1968 para acá, entre un 64% y un 81% de los judíos gringos ha votado Demócrata. La única excepción a la regla fue el intento de reelección de Carter en 1980, donde apenas un 45% de los judíos votó por él, lo cual sin embargo superó al 41% del voto total que obtuvo don Jimmy. Más aún, aunque Carter solo obtuvo el 45% del voto judío en esa ocasión, su contrincante republicano, Ronald Reagan, obtuvo un porcentaje aún menor (39%). Pero para nadie es un secreto que Carter fue el peor Presidente para los Estados Unidos; durante su gobierno se desató la inflación, la economía se estancó, y Estados Unidos perdió toda influencia sobre el que hasta ese entonces había sido su principal aliado en el Medio Oriente: Irán. Por otra parte, Obama, el presidente menos amistoso con Israel en mucho tiempo, obtuvo un 78% del voto judío en su primer intento, y un nada despreciable 69% en su reelección. Bush hijo, uno de los presidentes más pro Israel, obtuvo un 19% y un 24% del voto judío en sus dos elecciones. En fin, la segunda respuesta es que la noción – implícita en la pegunta – de que el judío norteamericano antepone los intereses de Israel a los de Estados Unidos al votar simplemente no tiene sustento.
  4. ¿Por qué las oscilaciones entre un 64% y un 81% en el resto de los casos? Supongo que habrá coyunturas que hacen más atractiva la oferta Republicana, y/o candidatos más llamativos que otros, y no necesariamente tiene que ver con lo que pasa en Israel (aunque es innegable que ese es uno de los criterios que consideran muchos judíos norteamericanos al decidir por quién votar), sino con la situación económica, con las amenazas de seguridad para los Estados Unidos, las posiciones individuales de cada votante con respec to a los temas de la agenda social, etc. La tercera respuesta es, entonces, que los humanos – no solo los judíos – somos seres complejos, no unidimensionales, que tenemos cada uno una variedad de intereses y compromisos, y nuestras decisiones electorales reflejan esa complejidad.
  5. Al contrario de lo que dicta la “sabiduría popular”, que nada tiene de sabiduría y mucho tiene de prejuicio, el judío norteamericano está muy comprometido con la defensa de los derechos humanos, ha estado al frente de la lucha contra el racismo, y es – en términos de la agenda social – bastante liberal. Martin Luther King siempre estuvo agradecidísimo con el apoyo incondicional que siempre recibió de organizaciones judías como el American Jewish Congress, la Anti Defamation League y otras. El American Civil Liberties Union (ACLU) ha tenido una fuerte influencia judía casi desde su incepción, y al día de hoy, uno ve abogados judíos del ACLU defendiendo el derecho de libertad de expresión de neonazis, miembros del Ku Klux Klan, etc. La cuarta respuesta es que, en realidad, el votante judío promedio en los Estados Unidos es más propenso a votar en consideración a esa agenda de derechos humanos, de apoyo a las causas sociales liberales y de combate a la discriminación en Estados Unidos, que a cualquier consideración con respecto al Estado de Israel. Eso no quiere decir, sin embargo, que no haya un porcentaje de votantes judíos que den más importancia a la “agenda Israel” que a la “agenda social”.
  6. Por último, lo más sorprendente de todo lo que te acabo de citar, Roy, es que los judíos gringos no antepongan la “agenda Israel” a la hora de votar, CUANDO EL PROPIO VICEPRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS LES DICE A LÍDERES JUDÍOS ESTADOUNIDENSES QUE SOLO ISRAEL PUEDE GARANTIZAR SU SEGURIDAD. En otras palabras, que son ciudadanos de segunda en Estados Unidos. Que así como Estados Unidos mueve cielo y tierra para proteger y rescatar a sus ciudadanos que se meten en problemas en cualquier parte del mundo, Estados Unidos – o al menos el gobierno del que él forma parte – no tiene intención de extender a los judíos gringos ese beneficio .

Fin de la respuesta de Eli Feinzaig.

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